miércoles, 13 de noviembre de 2013
¿Cuándo canta tú corazón?
¿Cuándo canta tu corazón?, ¿desde cuándo las estrellas brillan tanto en mi interior? ¿cuándo es la última vez que tus lágrimas lloraron por una persona?, dime pequeño pajarillo de marfil; contéstame con tu suave voz mientras me acaricias el pelo. Siento tu voz en mis entrañas cada vez que te siento y te escucho; siento tu voz cada vez que dudo de mí mismo; dime pajarito; ¿será este mi último escrito para ti? Lo dudo- responde tu vocecilla que como una flecha se ha clavado en el centro sentimental del amor de todo hombre y mujer.
Quiéreme cuando dudes de mí, ámame cuando tu no me veas más, no renuncies a este puro amor por ti; sólo te escribo estas líneas para plasmar todos mis sentimientos puros y lindos. Ya no hay veneno por mis venas pues me las limpiaste tú con esmero y cuidado; ya no hay sueños rotos pues el sueño eras tú; ya no hay mundos nuevos porque mi mundo eres tú.
Noches en vela que pasas cuando tu no estás al lado, noches tranquilas cuando te veo allá donde la madre Luna sonríe y donde las estrellas juguetean en el firmamento como mariposillas traviesas.
Te veo al final del túnel y te veo con los ojos brillantes lleno de alegrías y emociones, lleno de caricias y ternura, fuera toda afixia, fuera todo mal. No le hagáis daño, me repito a mí mismo; házmelo a a mí.
Pasiones se desatan sobre la capa oscura de la noche, locuras se encierran sobre el manto azulado de la mañana.
Te busco entre mis sábanas; no te veo.Te busco en mi corazón; -estoy bien- me respondes mientras tu cabeza se apoya en mi pecho latente lleno de vida.
¿Dónde has estado todo este tiempo?- me pregunto a mi mismo. Por qué no me habrás buscado- Porque las mejores estrellas, las mejores constelaciones, las mejores cosas de la vida, los bellos y últimos rayos del amanecer que se vislumbran al terminar el día se dejan para el final.
Me tranquilizo, cierro los ojos y sueño contigo; sueño tu bello rostro; sueño tu ternura sin fin; sueño con tu alma tranquilizadora y pura; sueño con esas pequeñas imperfecciones que se vuelven en grandes perfecciones; sueño con tus perfectos dientes blancos que iluminan hasta las peores de las pesadillas negras; sueño con la curvatura de tus labios, esos perfectos labios rosáceos a los que besé y seguiré besando y por último acabo en tu perfecto y bello pelo rubio, liso, suave, almohada para la conciencia y las ideas.
Querido pajarillo espero no desaperecer nunca de tu vida, y si desaparezco mis últimas palabras serán: Te Amaré-
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